La seño Mari me dijo que las cartas sirven para pedir cosas importantes. Así que yo le pido esto:
Quiero que vuelvan.
Que traigan a mi amiga Lucía, que ahora tiene que dormir en otro pueblo con su abuela para poder ir al cole.
Que vuelvan los lunes con recreo largo.
Que vuelvan los gritos en el pasillo, y la risa de Mateo (el que se reía raro).
Que vuelva el señor Manolo que tenía llaves de todas las puertas.
Y los cuentos. Y el día que nevó dentro del aula por culpa de la ventana rota.
Ahora todo huele a guardao. Papá dice que cerraron el cole porque ya no hay niños. Yo cuento, ¿no?
Si es por números, puedo aprender el doble.
O me disfrazo de dos.
O me invento un hermano.
Haré lo que haga falta, pero por favor, seño, haga que vuelva el colegio.
Porque si no hay escuela, este pueblo se muere.
Y yo no me quiero morir.
Soy Pablo
