Felipe Grisolía

Hoja muerta

I
Gozarás, danzarina, el breve vuelo
que de la rama te conduzca al cielo
.
desgajada del árbol tu cintura.
Desde el gran coloso al aire, criatura
de suave y de amarilla galanura,
habrase de fundir con la hermosura
.
de los destellos que te brinde el sol.
Lucirás satisfecha tu arrebol,
.
en la medida que se aleja el suelo,
embriagada del vértigo y la altura,
perdido por tus alas el control.
.
II
Efímera paloma que a las nubes,
frágil y rauda y temeraria, subes
.
dejando atrás el terrenal bullicio.
Dichosa por tu propio sacrificio,
perdido por completo el sano juicio,
a las fauces te entregas del suplicio
.
y a la aventura incierta te sometes.
En una danza loca de juguetes,
.
con blancas mariposas y querubes,
cabalgarás, criatura, en un ficticio
corcel de luz, fogoso, sin jinetes.
.
III
Pero recuerda en tanto lo que encierra
tal efímero empeño al que se aferra
.
tu corazón en tan extraño viaje.
Recuerda la pobreza del bagaje,
al que sostiene apenas tu coraje,
montado en tan efímero carruaje
.
con una frágil esperanza incierta.
Pobre danzante de actitud liberta
.
que, al mismo instante de volver a tierra,
habrás de  abandonar todo equipaje
tan solo para ser otra hoja muerta.