Felipe Grisolía

Tierra de sueños

¡Es tan agreste y bella aquella tierra

que desde la llanura hasta la sierra

se desangra bajo la luna austral!

¡Es tan alta la cresta natural

que forma su columna vertebral

donde descansa el cóndor colosal

junto a la almohada en que se duerme el cielo!

¡Son tan recios sus vientos, y su hielo,

y el mar que el vasto territorio encierra!,

que representan un sueño demencial

las lágrimas que riegan tanto suelo.