Un método personal para convertir una idea en una historia que merezca ser contada.

Escribir un relato breve no consiste únicamente en tener una buena idea y contarla con pocas palabras. La brevedad obliga a tomar decisiones: ¿dónde empieza realmente la historia?, ¿quién debe contarla?, ¿qué necesita saber el lector?, ¿qué debemos descartar?, ¿dónde queremos que acabe?
Estas son solo algunas de las preguntas que debemos contestarnos.