RSS

Hasta que me quedé sin chocolate

un pedazo de mi barrioEl día de mis setenta cumpleaños volví a mi barrio después de una ausencia de cincuenta años. Me lo concedí como regalo. Quería saborear despacio mis recuerdos. Mansamente, recorrí la estrecha acera que llevaba a mi colegio y volví a ver a mis amigos, a escuchar el crujir de las hojas muertas bajo mis zapatillas, a sentir la mirada precavida de los vecinos clavada en mi nuca, las pistas dibujadas en el asfalto donde hacíamos rodar los cochecitos rellenos de masilla, la pelota de goma, las canicas, los cromos… Mentalmente, en mi paseo, me recordé furtivo en algunos de los inexistentes portales donde robé (o me robaron) los primeros besos, imaginé la impronta del corazón y la flecha con que juré mi primer amor eterno, acaricié la madera de algún viejo banco, arrastré mi mano por las paredes lisas como hacía siempre que recorría el trayecto y me perdí, sin saberlo, como un alma libre cargada de sueños y de esperanzas, en la fronda tupida de la arboleda del paseo donde por primera vez dije un tímido “te quiero”. Aquel día, hasta que me quedé sin chocolate, volví a ser el tímido rubito que siempre andaba con la boca sucia.

 

 

————————————————————————————————————————–

Si te parece oportuno comparte este micro relato, deja un comentario o una crítica. Lo que sea será bien recibido. Contestaré con gusto en cuanto pueda. Gracias.

Felipe Grisolía

—————————————————————————————————————————

 

Anuncios
 

7 Respuestas a “Hasta que me quedé sin chocolate

  1. patricia

    2 febrero, 2015 at 17:09

    Que bonito es…. y que bonito tu recuerdo es muy similar al de muchos de nosotros y al leerlo nos hace recordar nuestro primer amor y lo maravilloso que era aquel momento. Me gusto muchooooooooo

     
    • Felipe Grisolía

      2 febrero, 2015 at 19:40

      Gracias, Patricia, la nostalgia es un mal bicho que nos acaricia el alma.

       
  2. Aurora Posada

    6 febrero, 2015 at 1:59

    Vaya Felipe finalmente te visite, te leí, me gusto y te seguiré siguiendo abrazos Aurora Posada

     
    • Felipe Grisolía

      6 febrero, 2015 at 9:02

      Gracias Aurora, aquí me encontrarás todos los días con alguna historia nueva. Hoy pondré “la calesita” un micro escrito en argentino.Te gustará. Un beso.

       
    • Felipe Grisolía

      12 febrero, 2015 at 12:38

      Gracias Aurora. Me alegrará verte por aquí aunque lamentaré no tener tus comentarios en el grupo. Lamentablemente, llegué tarde al debate. Un beso.

       
  3. Aurora Posada

    15 febrero, 2015 at 4:22

    No tiene importancia mientras sigamos Saludos

     

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
lascosasqueescribo

Encontrareis relatos, micros, poemas y otras curiosidades

La lengua arrancada

Diánoia: Escribo como si hubiera con quién dialogar.

Zenaida Wheels

Movimiento y relato

corazón de semilla

la educación libre en Gran Canaria

Tinta en las grietas

Montse Espinar

Las plumas del mochuelo

Relatos ilustrados de Felipe Grisolía

Lulibelula's Blog

Un segundo de vida... digital

A %d blogueros les gusta esto: