Evaristo T. Ventura, un poeta desencantado tras su divorcio, viaja a Alicante en busca de distancia y alivio. La poesía, que antes fue impulso y sentido, se le ha vuelto una práctica fría, casi mecánica. El viaje, concebido como una huida, pronto adquiere otra naturaleza.
En la ciudad costera se cruza con dos figuras que alteran su percepción de la realidad: Aisha, una niña enigmática cuya mirada y palabras parecen desbordar su edad, y el «Llibrer», un anciano excéntrico que mantiene una relación singular con el castillo de Santa Bárbara y con ciertos espacios difíciles de explicar.
A partir de esos encuentros, lo cotidiano comienza a agrietarse. Sin estridencias, pequeños detalles ponen en cuestión las certezas del poeta, que intenta sostener su escepticismo mientras algo en su interior se resiste.
En ese territorio ambiguo, entre lo visible y lo oculto, Evaristo experimenta un cambio inesperado: la escritura, que creía agotada, reaparece con una intensidad nueva.
El viaje, que comenzó como una retirada, termina convirtiéndose en una experiencia difícil de nombrar, donde la poesía parece recuperar un sentido que no depende del poeta… sino de algo que lo trasciende.
